La violencia machista ya se ha cobrado más víctimas que ETA

Esperanza Fernández y Paz Sánchez dan voz a distintas personas que luchan contra las desigualdades de género que hay en nuestra sociedad y, en particular, contra la violencia machista. Los datos dejan bien claro que la violencia de género es un problema demasiado común: en los últimos 15 años han sido asesinadas por sus parejas o exparejas 972 mujeres en España frente a las 864 de víctimas de ETA en sus más de 50 años de existencia.

700.000 familias desahuciadas en 10 años en España

 

En 2008 explotó la burbuja inmobiliaria desatando una crisis financiera que ha sido y sigue siendo especialmente dura para la clase media española. El desempleo y con él la imposibilidad de pagar la hipoteca dieron lugar a los desahucios. Se estima que más de 700.000 familias han sido desahuciadas en los últimos 10 años. Esperanza Fernández recoge los testimonios de distintas personas que han sido desahuciadas y que han recibido apoyo de la PAH de Asturias.

Oviedo reclama una ley integral trans

Con motivo del día internacional por la despatologización trans, el 20 de octubre se celebró en Oviedo un encuentro y una concentración posterior en la plaza del Ayuntamiento para exigir la aprobación de una ley integral trans que proteja y garantice el ejercicio de los derechos de las personas transexuales en Asturias.

Un vídeo de Esperanza Fernández

“La educación tiene que ser el contrapoder a la violencia machista”

Alejandra Matallanas activista feminista, pertenece a la Comisión del 8M estatal y a la Comisión del 8M en Asturias. Lleva en el movimiento desde sus inicios en el año 2017 y se nota. Escucharla es inspirador y emocionante, sobre todo para las que sabemos de dónde venimos y todo lo que nos queda por alcanzar.

 

¿Cómo se explica que todavía haya mujeres que no se consideren feministas?  

Primero por el estereotipo de mujer feminista caricaturizado por el sistema capitalista, que no quiere que las mujeres nos organicemos porque necesita que sigamos siendo cuidadoras y dedicándonos al ámbito reproductivo, pero a la vez necesita explotarnos en el ámbito productivo. Con el 8M creo que este estigma lo hemos roto, cada vez hay más mujeres feministas, muchas son muy jóvenes.

Uno de los éxitos de la huelga del 8M fue la diversidad de las personas que la siguieron, ¿esto complica la situación cuando se trata de concretar una serie de objetivos comunes?

En mi opinión, uno de los grandes logros de la huelga feminista del 8M fue precisamente su Manifiesto en el que se concretaron unos objetivos y un argumentario común, con el que todas las participantes nos sentimos identificadas. Desde la organización defendemos que hay que trabajar por aquello que nos une, porque todavía hay mucho que pelear y que cambiar.

¿Cómo estáis trabajando para conseguir materializar las reivindicaciones que se escucharon el 8M?

Uno de los grandes retos al que nos enfrentamos es gestionar el éxito del 8 de marzo. Bajo mi punto de vista necesitamos seguir presionando para que desde el ámbito político se tomen medidas que respondan a las reivindicaciones que miles de mujeres gritamos en las calles el 8M. Es cierto que públicamente se han puesto sobre la mesa muchas de ellas, pero no estamos viendo avances. Tenemos muy claro que los poderes políticos no pueden tomar decisiones sin consultarlas y valorarlas con el movimiento feminista.

Ni la ley ni las campañas de concienciación ponen fin a la violencia de género. ¿En qué estamos fallando?

El sistema falla en muchas cosas.  El primer eslabón es la educación. En una sociedad capitalista en la que la violencia está normalizada la educación tiene que ser el contrapoder a esa violencia y no lo está siendo. Otro son los recortes que impiden llevar a cabo un proceso de denuncia con garantía y protección.

¿Cuáles son tus expectativas para el próximo 8M?

Personalmente espero que la movilización del 8M de 2019 sea masiva, y que volvamos a arrastrar a todos los agentes sociales y políticos de este país a la calle. Tenemos que seguir creciendo, sería un gran éxito sacar una asamblea del 8M en cada ciudad, en cada pueblo y en cada barrio. A medio o largo plazo tenemos que ser seguir construyendo un movimiento feminista internacional porque las mujeres sufrimos opresiones en todo del mundo. Al final todas somos hermanas y luchar juntas nos hace más fuertes.

ESPERANZA FERNÁNDEZ DÍAZ