“Ponemos en valor otros aspectos de la Asistencia Sanitaria”

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Cristina González del Yerro

Cristina González del Yerro es la actual Subdirectora General de Humanización de la Asistencia Sanitaria que pende de una Dirección General homóloga en la Comunidad de Madrid. Es Médico de familia, especialista en medicina preventiva en Salud Pública. En los más de 20 años que lleva prestando sus servicios en la Comunidad de Madrid ha trabajado para la Consejería de Asuntos Sociales y para la Consejería de Sanidad, siempre en ámbitos de carácter socio-sanitario.

En pocas palabras, ¿nos podrías definir el concepto de “humanización” aplicado en este caso al ámbito de tu competencia, el sanitario?

Humanizar como tal es hacer algo más humano, más amable y afable. Cuando nosotros hablamos de Humanización nos referimos a intentar acercar los servicios sanitarios a los ciudadanos. Pasar de basar la atención en la calidad científico-técnica de la asistencia de la patología concreta, a poner en valor otros aspectos de la asistencia que resalten el respeto por toda la dimensión humana de las personas. Teniendo en consideración las emociones, los sentimientos, tanto del paciente como de su  familia o acompañantes. Se trata de prestar la asistencia en un entorno más amable y menos frío.

¿Cuál es la realidad que te has encontrado en este puesto de reciente creación?

Yo me he incorporado a una estructura directiva nueva que la Consejería de Sanidad decidió crear el pasado año, lo que viene a indicar la apuesta de la Comunidad por impulsar y mejorar el trato humano de la asistencia que se está prestando. Es un equipo nuevo, y estamos muy ilusionados con el proyecto. Además, a medida que vamos trabajando en ello nosotros percibimos un interés especial de los profesionales por este tema.

A grandes rasgos, ¿Cuáles serían los objetivos hacia los que os dirigís?

Estamos trabajando en un Plan Estratégico de la Humanización de la Asistencia Sanitaria. Este Plan está dirigido a los ciudadanos y a cualquier profesional que tenga relación con algún paciente o su familia. Se va a implantar en todas las áreas, incluso en los Servicios Centrales. Estamos trabajando en ámbitos especiales como puede ser la UCI, de hecho se están buscando “músico-terapeutas” para Cuidados Intensivos en el Hospital 12 de Octubre, también hay una línea específica de Oncología, de Urgencias y, por supuesto, se presta una especial atención al momento del duelo.

Las listas de espera y la atención en urgencias, son los temas que más reclamaciones generan. ¿Desde el punto de vista de la Humanización, existe algún tipo de estrategia en la que se esté trabajando con el fin de lograr la satisfacción de los pacientes?

Estamos colaborando de forma estrecha en una estrategia que está elaborando la Consejería para mejorar la atención en Urgencias y Emergencias, de la que todavía no puedo avanzarte nada. Con respecto a las listas de espera, aunque no es un tema directo de nuestra competencia, nuestro servicio de atención telefónica al paciente es cierto que recibe llamadas de quejas. En este caso, el conocer la situación de primera mano, nos permite afrontar y solventar los problemas según se nos van planteando. Además, se ha publicado un Plan Estratégico para reducir las listas de esperas, ¡y se está consiguiendo!, por lo que estamos seguros que poco a poco mejorará la percepción de los pacientes.

Mayra Castelo

Re-humanizando lo más humanizable

Resulta sumamente interesante observar el giro que está experimentando la política sanitaria en la Comunidad de Madrid. En estos tiempos, en los que todo tiende a tecnificarse, la corriente que persigue la Consejeria de Sanidad con ahínco es la humanización del sistema sanitario.

Se nos podrían ocurrir pocas cosas tan “humanas” como el cuidado de un enfermo, aún así, un proyecto de humanización del sistema, como tal, es una tarea sumamente compleja. No bastaría con saber que el Dr. Sánchez Martos es un ferviente defensor como persona, profesional y, en la actualidad, como máximo responsable de la Consejería. Tampoco bastaría con afirmar que la Comunidad de Madrid es pionera en crear una Dirección General de Humanización, o con que se esté trabajando en proyectos como la “danzaterapia” para pacientes con enfermedades neurodegenerativas, la “juegaterapia” para niños con enfermedades oncológicas, o en la UCI “abierta y sin paredes” que acerque al familiar al paciente crítico. Obviamente todos estos hitos ayudarían a generar el cambio, en el que, de facto, debería destacar el “cómo se va realizar” por encima de “qué es lo que se va hacer”.

No sólo se trata de acortar estratégicamente las horas de espera en urgencias, o de darle un cariz más cercano a la atención sanitaria al paciente a golpe de protocolo, ni de emitir una instrucción oficial para que los familiares reciban una atención más personalizada. Alcanzar esos objetivos, estaría francamente bien, pero el proyecto “humanizador” conlleva sacudir de principio a fin la estructura actual e implicar a todos los integrantes del sistema, desde el celador al personal sanitario y abarcando a la propia Administración Pública, que, en definitiva,  como su propio nombre indica debería estar volcada en su razón de ser “pública”.

“El epicentro de la asistencia debe ser el paciente, el resto del sistema debe trabajar por, y para, su atención y cuidado” es el pensamiento base del adalid del proyecto, el más “social media” de los Consejeros (@jsanchezmartos). Partiendo de esta premisa, que debería validar cualquier persona independientemente de su ideología política, asistimos impacientes a la consolidación de una anhelada humanización de la sanidad.

Tal y como Albert Jovell, considerado uno de los pioneros del concepto, expresó al serle diagnosticada una enfermedad terminal, las personas podríamos llegar a aceptar que no se nos vaya a curar, pero nos costaría mucho aceptar que no se nos quisiera cuidar.

Partamos una lanza por el cambio.