“El miedo es lo que alimenta al acosador y lo hace grande. Una vez se acaba, todo lo demás ya puede comenzar a solucionarse”

Míriam Fernández y Lourdes Nieto son miembros de la Plataforma de Afectados por Bullying AlanMón, que nació tras la muerte del joven Alan Montoliu por el acoso sufrido a causa de su identidad sexual. Ellas son ejemplo de cómo personas anónimas pueden ayudar en el día a día a estas personas.

Míriam y Lourdes, junto a la sede de la PAB AlanMón / Foto: Manel López

Míriam y Lourdes, junto a la sede de la PAB AlanMón // Foto: Manel López

 

Cómo os conocisteis los miembros de la plataforma y qué os movió a su creación?

M.F.: Tras la celebración de la manifestación en apoyo a las víctimas de bullying y en homenaje a Alan, parte de las personas que acudimos decidimos crear una plataforma para hacer más visibles casos como el de Alan y seguir ayudando a los afectados. ¿Cuáles son los objetivos de vuestra plataforma?

L.N.: El principal objetivo es llegar a las víctimas y que entiendan que la solución no es callarse, que deben contar que están siendo víctimas de acoso, pero también es muy importante hacer consciente al acosador de las consecuencias de sus actos.

¿Y cómo pensáis concienciar a los acosadores?

L.N.: Este objetivo está en proceso: estamos contactando con profesionales como psicólogos y pedagogos y formándonos. Para nosotros es importante llegar al acosador, que no deja de ser una víctima, entender porqué se descarga, porqué hace lo que hace.

¿En estos 2 meses cómo valoráis la repercusión que ha tenido la plataforma?

L.N.: Hemos recibido muchas solicitudes de apoyo por parte de víctimas y colaboraciones de psicólogos, pedagogos y abogados para prestar su ayuda. M.F.: También hemos recibido felicitaciones de ciudadanos y muchos de ellos han mostrado su interés por las acciones que llevamos a cabo.

¿Me podríais resumir en una frase algún consejo para todos aquellos jóvenes que estén sufriendo acoso en su entorno y no se atrevan a dar un paso adelante?

M.F.: Que han de contar por lo que están pasando, aunque cueste mucho, pues la solución empieza por explicarlo y pedir ayuda, en su entorno más cercano o fuera.

L.N.: Es importante que no se callen, el miedo es lo que alimenta al acosador y lo hace grande. Una vez se acaba, todo lo demás ya puede comenzar a solucionarse.

Manel López