“La inmigración desde Centroamérica es uno de los efectos de cómo tratamos a los inmigrantes aquí en los 80”

Adolfo Flores es reportero para BuzzFeed en Los Ángeles, California. Siendo hijo de inmigrantes mexicanos se especializa en temas latinos y actualmente centra gran parte de su trabajo investigando la inmigración desde Centroamérica a los Estados Unidos.

Adolfo Flores es hijo de inmigrantes mexicanos en EE.UU. y trabaja como reportero de temas latinos para BuzzFeed. // Foto: David Niederhauser

Adolfo Flores es hijo de inmigrantes mexicanos en EE.UU. y trabaja como reportero de temas latinos para BuzzFeed. // Foto: David Niederhauser

 

¿Es responsabilidad de EE.UU. la actual situación de inmigración desde Centroamérica?

En los años 80 cuando la gente de Centroamérica vino acá, especialmente por la Guerra Civil de El Salvador, los agarraron y los metieron en la cárcel. Empezaron a meterse en gangas (pandillas) tanto dentro como fuera de la cárcel. Luego los deportaron y las gangas crearon un problema allá, en los países centroamericanos. Estas gangas siguen creciendo.

De qué países de Centroamérica reciben el mayor número de inmigrantes actualmente?

El Salvador, Honduras, Guatemala, son de donde vienen más inmigrantes indocumentados ahorita. Creo que la mayoría ahora mismo llega por Texas, aparte de Arizona y California.

¿Se les hace difícil llegar a México antes de intentar cruzar a Estados Unidos?

Creo que la frontera es más fácil de cruzar que de México a Estados Unidos pero sin documentos es difícil viajar. Lo que pasa ahora es que los Estados Unidos están pagando dinero a México para que México deporte a los centroamericanos. Al momento, México está deportando a más centroamericanos que los Estados Unidos.

Los inmigrantes indocumentados no temen ser detenidos y metidos a la cárcel?

Es lo que dicen muchos que es chistoso. La gente viene porque no tiene opción. Así que la amenaza de ir a la cárcel no es tan grande como la es seguir viviendo donde tú vives.

Con escasos recursos económicos, ¿los indocumentados reciben ayuda de un abogado para pedir asilo?

Este es uno de los problemas. Aquí, cuando salen a la corte de inmigración, como es un tema civil, no tienen el derecho a un abogado. Cuando no tienes abogado las posibilidades de poder quedarte son muy bajas. Es muy difícil ahorita venir acá y llegar a tener protección, pero sí es posible. Si siguen como están ahorita, la gente va a seguir viniendo y le conviene a los Estados Unidos cambiar el rol que juegan en estos países para cambiar eso.

David Niederhauser

Reportaje radiofónico sobre Jonathan García

La historia de Jonathan García de Tenerife comienza cuando tenía tan solo 25 años. Entró en prisión en el 2012 por un delito de lesiones que le causó a su hermano en la pierna derecha con un arma blanca. Su vida antes de entrar en prisión era tan solitaria y pacífica como lo es ahora. Su familia, su gran apoyo. 

Dentro de los altos muros de hormigón experimentó una fortaleza interior que no sabía que tenía. Valoró por encima de todo lo que es la libertad. Aprendió cuál era su verdadera personalidad. Su vida se resumía en estudiar cuanto podía y lo peor de todo, era ver a su familia tras un grueso cristal.  

Se vio solo, las cartas de sus amigos que al principio llegaban semanalmente fueron a menos. Los perdió.  Pero no dudó en seguir adelante y al salir, según Jonathan se topó con un mundo lleno de mentiras. Volver a su entorno tras salir de la cárcel fue entrar en locura como comenta Jonathan García.

Actualmente, su vida está orientada a la madurez y a centrarse en no cometer más errores. Quiere ayudar a aquellos que estuvieron en su misma situación. Así lo ha hecho dando charlas en centros escolares. Además, ha encontrado a una mujer con la que quiere compartir su vida.  

Una de las cosas que le ha ayudado a salir adelante en su rehabilitación es la natación y está preparándose para cumplir un reto. Con él quiere dejar patente que de todo en esta vida se puede salir y que la libertad está en poder elegir.

Florentín Díaz

“Mi día a día en la cárcel se resumía en estudiar cuanto podía”

Jonathan García ya es libre después de 3 años y medio en la cárcel // Foto: Florentín Díaz

Jonathan García ya es libre después de 3 años y medio en la cárcel // Foto: Jonathan García

 

La historia de Jonathan García (Tacoronte, Tenerife) comienza cuando tenía tan solo 25 años. Entró en prisión en 2012 con una condena de tres años y seis meses por un delito de lesiones que le causó a su hermano en la pierna derecha con un arma blanca. Es un profesional de la natación; tanto es así que unió en 33 horas Tenerife con Gran Canaria (110 Km). Ahora su reto está en unir a nado Valencia con Ibiza.

¿Cómo era su vida antes de entrar en prisión?

Era tan solitaria y pacífica como la que es hoy. Apenas he tenido amigos leales; ni antes de entrar ni ahora. Nunca he sido de fiestas, no me gusta. No bebo ni fumo.

Estando en prisión, ¿cómo lo vivió?, ¿a qué se aferró?

Dentro de los altos muros de hormigón de la prisión experimenté una fortaleza interior que no sabía que tenía. Valoré por encima de todo lo que es la libertad. Aprendí cuál era mi verdadera personalidad. Caí en una profunda depresión de la que, gracias a los psicólogos del centro, pude salir. Me aferré a mi sueño de poder unir a nado las Islas Canarias, me encanta nadar.

¿Cómo era su día a día en prisión?

Se resumía en estudiar cuanto podía. Aprendí a tocar el piano y la guitarra. Estuve solo toda mi condena, no hice amigos.

¿Qué fue lo más duro dentro de ella?

No tengo ninguna duda; lo más duro que viví en la cárcel fue descubrir que todo aquello que parecía incondicional dejó de serlo cuando “cayeron varias lunas”. También ver y oír a mi familia, sobre todo a mi madre, llorar tras el pulido cristal fue lo más duro.

Al salir, le enviaron al centro de reinserción Mercedes Pinto, ¿qué aprendió?

Aprendí lo fina que es la línea que te separa de ser un hombre de un esclavo. Ahí solo valoré el tiempo que había perdido.

Al finalizar su condena y volver a su entorno, ¿cómo vivió ese momento?

En el momento de mi libertad casi entro en locura. Salí de los muros y vi un mundo limitado, clones de personas con personalidades idénticas, gustos idénticos. Me di cuenta que yo no encajaba ahí, y decidí escribirlo en mis dos libros: “La libertad de Poder Elegir” y “El Diario de Jonathan García”. Me sorprendió y aún me sorprende cómo la gente vive siendo inconformista y está orientada al fracaso emocional.

Actualmente, ¿cómo es su vida?

Mi vida está orientada a la madurez y a centrarme en no cometer más errores. Quiero ayudar a aquellos que estuvieron en mi misma situación. Así lo he hecho dando charlas en centros escolares. Además, he encontrado a una mujer extraordinaria con la que me encantaría sentar la cabeza, tener una hija a la que llamaría Noa y vivir pacíficamente. Me dedico a mi familia y a intentar cumplir mi próximo reto, que es unir a nado Valencia con Ibiza.

Florentín Díaz