Cuando la carrera empieza en la meta

Bernardo Rodríguez Arias “Berni” es un malagueño exbaloncestista español. Su altura es de 1,97 metros y desempeñaba la posición de escolta. Su palmarés deportivo es amplio e importante, llegó a compartir, en muchas ocasiones, banquillo junto a Pau Gasol en la Selección Española de Baloncesto, con la que ganaron la medalla de Plata en los Juegos Olímpicos de Pekín (2008) o el Oro en el Campeonato del mundo en Japón (2006), entre otros éxitos cosechados. Se retiró en el año 2016. Un año después, en el 2017, fue retirada su camiseta en el Club Baloncesto Unicaja de Málaga, donde jugó durante 13 años en la máxima competición.

captura-de-pantalla-2018-07-23-a-les-16-27-38Berni, ¿qué es lo primero que se te pasa por la cabeza cuando terminas tu carrera deportiva?

El momento más difícil de un deportista de élite que ha dedicado tantos años de su vida a su pasión, es el punto final de su carrera deportiva. Esto significa decir adiós a muchos años de esfuerzo, disciplina, sacrificio físico y mental. Muchos están preparados, pero otros no. Yo, por suerte, sí lo estuve. Hace 3 años que pasó y no me arrepiento de nada, ya que justo después me habían ofrecido un puesto en el Club Baloncesto Sevilla, donde me retiré.

¿Cómo ha sido tu transición desde la retirada?

He tenido mucha suerte ya que tenia apalabrado con el club formar parte de él (Club Baloncesto Sevilla). No me apetecía pasar ningún año sabático por el miedo al no hacer nada, así que rápidamente me activé.

¿Cómo quieres que te recuerden como jugador?

Sobre todo que sienta la gente que yo siempre lo he dado todo por mi equipo. A partir de ahí, mejor o peor, pero siempre demostré mi pasión por este deporte, sintiendo mis colores en todos los equipos que he estado, dejándome la piel por ello.

¿Qué sientes al relacionarte con los chavales en tu campus de tecnificación?¿Cómo se te ocurrió la iniciativa?

Mi padre es entrenador de formación desde hace 35 años. Es muy bueno y siempre tenemos conversaciones de baloncesto. Así que, cada vez que tenemos la oportunidad hablamos de ello. Son 11 chicos y 12 chicas en nuestro campus. La idea es juntar dos visiones para un nuevo proyecto y hacer una tonificación específica para estos futuros jugadores con una mentalidad muy profesional, diseñando cosas interesantes como: hacer una página web donde los chicos tienen en su perfil ropa y regalos muy chulos. Todo esto gracias a la financiación externa para poder becarlos.

¿Te veremos como entrenador algún día?

Siempre he tenido la ilusión de enseñar todo lo que he ido aprendiendo a lo largo de mi años como profesional, junto a mi padre. Lo de entrenador, ya se verá más adelante.

PATRÍCIA HENRÍQUEZ

¿Será la meditación el nuevo running?

Ahora ya no sorprende tanto pero, ¿recuerdan aquel domingo que bajaron a comprar el pan y se encontraron rodeados de gente vestida con colores llamativos, sudando y corriendo hacia una pancarta que decía “META”?

7912377858_d1e19cbf35_zEl running (correr) se ha introducido en la vida ordinaria de muchas personas. La necesidad de llevar una vida activa y saludable, practicar deporte al aire libre de forma sencilla y económica, explican su éxito en sociedades con trabajadores sentados en largas jornadas y altos índices de estrés. El crecimiento económico del sector dedicado al deporte, el incremento de la participación en carreras populares y el nacimiento del denominado “turismo activo” explican que la práctica deportiva se ha convertido en un sector económico en expansión, como recoge el Anuario de Estadísticas Deportivas que publica el Ministerio de Educación Cultura y Deporte

El equilibrio entre cuerpo y mente es deseable para la salud. Una vez atendida la parte física nos encontramos con la parte emocional esperando su turno. El estrés, la crisis económica, el desempleo, y un ritmo de vida cada vez más acelerado causa estragos en la salud emocional. Según la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, en el periodo 2000-­2013 la utilización de medicamentos antidepresivos se ha incrementado en un 200%. Destaca también el aumento de los ansiolíticos e hipnóticos (insomnio), 47% y 82% respectivamente, entre los años 2000 y 2012.

Ante la perspectiva del consumo de fármacos han surgido terapias alternativas a la medicina occidental. Meditación o mindfulness son el núcleo de unas disciplinas encaminadas a equilibrar la mente. Yoga, tai­chi, reiki… son innumerables las posibilidades. Pero la meditación cumple con parámetros semejantes al running. Es económico y fácil de practicar y también desarrolla expectativas empresariales. El “turismo espiritual” consiste en retirarse del mundanal ruido para pasar unos días dedicado al conocimiento y bienestar interior. Tal vez eso explique el éxito de algunas rutas de peregrinación como el Camino de Santiago (alrededor de 2.500.000 de peregrinos en 2015), una combinación perfecta de la búsqueda espiritual con el ejercicio físico.

En definitiva, meditar evoca la necesidad de tranquilidad, reposo y equilibrio, estar bien con uno mismo. No verán a muchas personas practicando por las calles, pero pregunten a su alrededor y seguro que conocen a alguien que ya intenta incorporarlo a su vida. Así que corran, mediten y cuídense.

Luis Menéndez

Reportaje radiofónico sobre Jonathan García

La historia de Jonathan García de Tenerife comienza cuando tenía tan solo 25 años. Entró en prisión en el 2012 por un delito de lesiones que le causó a su hermano en la pierna derecha con un arma blanca. Su vida antes de entrar en prisión era tan solitaria y pacífica como lo es ahora. Su familia, su gran apoyo. 

Dentro de los altos muros de hormigón experimentó una fortaleza interior que no sabía que tenía. Valoró por encima de todo lo que es la libertad. Aprendió cuál era su verdadera personalidad. Su vida se resumía en estudiar cuanto podía y lo peor de todo, era ver a su familia tras un grueso cristal.  

Se vio solo, las cartas de sus amigos que al principio llegaban semanalmente fueron a menos. Los perdió.  Pero no dudó en seguir adelante y al salir, según Jonathan se topó con un mundo lleno de mentiras. Volver a su entorno tras salir de la cárcel fue entrar en locura como comenta Jonathan García.

Actualmente, su vida está orientada a la madurez y a centrarse en no cometer más errores. Quiere ayudar a aquellos que estuvieron en su misma situación. Así lo ha hecho dando charlas en centros escolares. Además, ha encontrado a una mujer con la que quiere compartir su vida.  

Una de las cosas que le ha ayudado a salir adelante en su rehabilitación es la natación y está preparándose para cumplir un reto. Con él quiere dejar patente que de todo en esta vida se puede salir y que la libertad está en poder elegir.

Florentín Díaz

“Mi día a día en la cárcel se resumía en estudiar cuanto podía”

Jonathan García ya es libre después de 3 años y medio en la cárcel // Foto: Florentín Díaz

Jonathan García ya es libre después de 3 años y medio en la cárcel // Foto: Jonathan García

 

La historia de Jonathan García (Tacoronte, Tenerife) comienza cuando tenía tan solo 25 años. Entró en prisión en 2012 con una condena de tres años y seis meses por un delito de lesiones que le causó a su hermano en la pierna derecha con un arma blanca. Es un profesional de la natación; tanto es así que unió en 33 horas Tenerife con Gran Canaria (110 Km). Ahora su reto está en unir a nado Valencia con Ibiza.

¿Cómo era su vida antes de entrar en prisión?

Era tan solitaria y pacífica como la que es hoy. Apenas he tenido amigos leales; ni antes de entrar ni ahora. Nunca he sido de fiestas, no me gusta. No bebo ni fumo.

Estando en prisión, ¿cómo lo vivió?, ¿a qué se aferró?

Dentro de los altos muros de hormigón de la prisión experimenté una fortaleza interior que no sabía que tenía. Valoré por encima de todo lo que es la libertad. Aprendí cuál era mi verdadera personalidad. Caí en una profunda depresión de la que, gracias a los psicólogos del centro, pude salir. Me aferré a mi sueño de poder unir a nado las Islas Canarias, me encanta nadar.

¿Cómo era su día a día en prisión?

Se resumía en estudiar cuanto podía. Aprendí a tocar el piano y la guitarra. Estuve solo toda mi condena, no hice amigos.

¿Qué fue lo más duro dentro de ella?

No tengo ninguna duda; lo más duro que viví en la cárcel fue descubrir que todo aquello que parecía incondicional dejó de serlo cuando “cayeron varias lunas”. También ver y oír a mi familia, sobre todo a mi madre, llorar tras el pulido cristal fue lo más duro.

Al salir, le enviaron al centro de reinserción Mercedes Pinto, ¿qué aprendió?

Aprendí lo fina que es la línea que te separa de ser un hombre de un esclavo. Ahí solo valoré el tiempo que había perdido.

Al finalizar su condena y volver a su entorno, ¿cómo vivió ese momento?

En el momento de mi libertad casi entro en locura. Salí de los muros y vi un mundo limitado, clones de personas con personalidades idénticas, gustos idénticos. Me di cuenta que yo no encajaba ahí, y decidí escribirlo en mis dos libros: “La libertad de Poder Elegir” y “El Diario de Jonathan García”. Me sorprendió y aún me sorprende cómo la gente vive siendo inconformista y está orientada al fracaso emocional.

Actualmente, ¿cómo es su vida?

Mi vida está orientada a la madurez y a centrarme en no cometer más errores. Quiero ayudar a aquellos que estuvieron en mi misma situación. Así lo he hecho dando charlas en centros escolares. Además, he encontrado a una mujer extraordinaria con la que me encantaría sentar la cabeza, tener una hija a la que llamaría Noa y vivir pacíficamente. Me dedico a mi familia y a intentar cumplir mi próximo reto, que es unir a nado Valencia con Ibiza.

Florentín Díaz